sábado, 24 de diciembre de 2011
lunes, 22 de agosto de 2011
Ernesto López Soto, decimista y criollo limeño

*
Me parece oportuno recordar a Ernesto López Soto. Nació el 21 de agosto de 1961. Fue un reconocido declamador y recitador, también podía improvisar décimas. Publicó Sin hacer mucho alboroto (1990). Postumamente se dio a conocer Con mi saco azul marino. Décimas (2006). Falleció bastante joven, el 4 de febrero de 2005.
*
*
Trimestizaje
Ι
Si defino el mestizaje
que existe en todo mi ser
qué podría aparecer
entre mi trimestizaje.
Lo hispano de mi linaje,
lo andino de mi Perú,
la herencia de los bantú
o de mandingas quizá.
Qué cargo podría ocupar
mi romántica aptitud.
ΙΙ
Ser hispano aventurero
quizás un conquistador,
un drástico inquisidor
o un godo bodeguero.
De repente un escudero
con un heráldico emblema,
un soldado en tierra ajena
de una monárquica ley,
gritando: “Dios salve al rey
y que me guarde a la reina”.
ΙΙΙ
De estar en el incanato
por mi mística afición
estallara en religión
gozando de muy buen trato.
Montaría un aparato
brillante cual un crisol,
aromático arrebol
que la fe predicaría
y también prepararía
a las vírgenes del Sol.
ΙV
Y en el África lejana,
en la tribu que estuviera
mi talento lo ofreciera
a salvar la vida humana.
Y por esta acción tan sana
loa ancianos se reunieron
y en consejo me ofrecieron
un cargo muy importante,
convirtiéndome al instante
en el médico hechicero.
El negro zapateador
Por resaltar el folklore
en su picara expresión
hoy sigue la tradición
el negro zapateador
Ι
Al terminar la jornada
donde la gente descansa
como un himno a la esperanza
sale a cantar la peonada.
Y entre tonada y tonada
que a la noche da color,
suena un violín con sabor
que al zapateo da vida,
con las clases recibidas
por resaltar el folklore.
ΙΙ
Si no hay violín existente
entre silbido y palmadas
les ensenan las pasadas
y amarres correspondientes.
Va de pariente en pariente
cual musical religión
y el aprendiz con pasión
con ritmo sus pies desliza
y cual maestro improvisa
en su pícara expresión.
ΙΙΙ
Ya adquiriendo maestría
el zapateador peruano
al introducir las manos
da pasos de fantasía.
Y con mística armonía
sale en cualquier reunión
y ante toda la afición
al contrapunto se entrega
y muchas familias negras
hoy siguen la tradición.
ΙV
El ganador de la farra
es líder o ídolo nuestro
y es proclamado maestro
por la apasionada barra.
Si acompaña la guitarra
es por mayor o menor.
Rindámosle pues honor
aparte de nuestra historia
que la ha cubierto con gloria
el negro zapateador.
La herencia que he recibido
Buenas noches, bienvenidos
soy López Soto Ernesto
les diré en este contexto
la herencia que le recibido
Ι
Son ciento cincuenta anos
del fin de la esclavitud,
a nosotros el Perú
nunca nos resulto extraño.
No fue el migrante huraño
sino el leal, decidido
el pueblo que fue traído
desde el Africa lejana,
la gente peruana,
buenas noches, bienvenidos.
ΙΙ
Y hemos crecido juntos
nosotros y la nación
con gran participación
y en importantes puntos.
Mas por ahí va el asunto
sobre un olvido molesto,
no se bajo qué pretextos,
mas nunca lo reclamamos
aquí en derechos humanos,
soy López Soto Ernesto.
ΙΙΙ
Somos parte del Perú
y hemos escrito su historia
que retiene en la memoria
a toda la negritud.
Y nuestra mayor virtud
es el estar siempre presto
ante cualquier sena o gesto
que dañe su integridad,
porque aquí hay peruanidad
les diré en este contexto.
ΙV
Que no se base el aporte
que le dimos al país
bajo el arcaico matiz
de la música y deporte.
Aunque a muchos no le importe
lo que el negro le ha ofrecido,
yo me siento agradecido
de tener su don de gente,
de ser afrodescendiente,
la herencia que he recibido.
jueves, 4 de agosto de 2011
Don Ramón Domínguez de Morropón

RAMÓN DOMINGUEZ SAAVEDRA,
(Morropón-Piura, 1913-Lima,1987)
Por el perdón del pecado
Yo le he contado a la luna
al sol y a todos los astros
a los bravos y a los mansos
y a la altura de la puna
al río con su frescura
a las ondas de los mares
a los peces a las aves
y al Dios de todas las dudas
yo busqué al Dios del amor
algo le quise decir
y no me quiso recibir
por que soy un pecador
me dijo que haciendo honor
a la familia de Abrahan
el me iba a perdonar
el día de la redención
llorando le dije Señor
nunca te olvides de mi
por que yo se que sin ti
soy un abismo de amor
la luna se había infiltrado
por un huequito que había
y al verme se sonreía
de mi rostro demacrado
me dijo porqué has llorado
yYa no tengas mucha pena
que Dios a nadie condena
mil veces te ha perdonado
el sol bajó emocionado
junto con todos los astros
y en tonamos varios cantos
por el perdón del pecado
que viva mi Dios amado
viva la virgen María
que viva la luz del día
y todo lo que Dios ha recreado.
(Tomado de Del fuego y del agua. El aporte del negro a la formación de la música popular peruana. Susana Baca, Francisco Basili y Ricardo Pereira. Lima: Editora Pregón, 1992, pp. 55-56).
Cumananas
1
El que se va de su tierra
y de su dama se aleja
por muy honrada que sea
no la hay como la deja
2
Herido de muerte vengo
en busca de sepultura
y si tu amor no me cura
en que terror me mantengo
3
El cielo está de luto
las estrellas están de duelo
cmo te robo el cariño
pa’ver si me das consuelo.
4
Yo saqué mi maíz al sol
pensando que no lloviera
se me vino el aguacero
me encontró con el maíz afuera.
5
Viudita mucho lo siento
la muerte de tu marido
ajusta los nueve días
viudita, vente conmigo.
6
Yo so quien pinta las nubes
y las vuelve a despintar
al árbol verde lo seco
y al seco lo hago florear.
7
Dos pajaritos cautivos
puestos en una balanza,
uno pedía justicia
y el otro pedía venganza.
8
La vejez y la pobreza
familia deben de ser
al pobre nadie lo quiere
all viejo, ni la mujer.
9
Nunca en Morropón se ha visto
lo que hoy un juez mandó
sentenciar al ofendido
y salvar al que ofendió.
10
El pobre es una escalera
por donde el rico sube y baja
el rico llega a tener
porque el pobre le trabaja.
(Tomado de Voces y letras de Morropón. Federico Sánchez Cruz. Lima: Juan Gutemberg Editores – Impresores, 2007, pp. 74-79).
jueves, 28 de julio de 2011
Don Ciriaco Moncada y José María Arguedas. Entre la realidad y la literatura.
En foto: Ciriaco Moncada (Chocope-La Libertad, 1924)Así en El zorro de arriba y el zorro de abajo, Arguedas describe al “loco Moncada”, un personaje paradigmático que mediante un discurso irracional evoca con lucidez sorprendente la caótica realidad del puerto de Chimbote en la década del cincuenta. Lo curioso es que el autor se basó en un hombre común de la costa norte, un afroperuano, para recrear su personaje. En el juego de la realidad y la literatura todo es posible, por ejemplo que la literatura desborde las fronteras de lo real o lo fáctico, o que la realidad misma sea contradictoriamente más increíble que la literatura.
A continuación reproduzco la entrevista que los editores de la revista Alborada Nº 9, le hicieran a don Ciriaco Moncada en 1978, que para nosotros constituye un testimonio importante que recoge la voz del afroperuano. Este no sólo es un homenaje al escritor andahuaylino sino además al hombre de carne y hueso que pasó ficcionalmente como el “loco Moncada” a integrar la galería de personajes afroperuanos de nuestra literatura.
ENTREVISTA
P: ¿Cómo fue su niñez?
CM: Yo desde niño fui pobre de padres, pobre de familia, pobre de amigos, pobre de moneda y pobre de justicia. ¿Ustedes acaso van a comprender eso? A mí la patria ni de niño me ha ayudado con un jarro de agua; ni mis padres tampoco, solamente mi destino me ha ayudado a forjarme como un ejemplo para mañana.
P: ¿Qué cosas ha hecho durante su vida?
CM: Durante mi vida hay muchas cosas que he hecho, pero eso queda pa’mañana. Yo soy responsable de un camino y de una generación que es todavía para mañana.
P: ¿Qué trabajo ha hecho señor Moncada?
CM: Yo he trabajado de todo; de palanero, de machetero, de agricultor, de todo.
P: ¿Qué piensa de lo que eran antes las haciendas a lo que son las cooperativas?
CM: Bueno, decir ahora las cooperativas, claro, que primero lo tenían los millonarios, ahora lo tiene la gente pobre, pero más antes había más ayuda, más facilidad para cualquier hombre que necesitaba trabajo; ahora que lo tienen las cooperativas son para ellos y ya nadie quieren darles que coma. Esa es la ignorancia, ellos ya se creen que son los dueños y a cualquier persona que requiere trabajo o auxilio, no quieren darle. Con el tiempo tiene que desaparecer esas cooperativas, dentro de poco. Entonces, sí se dirá, yo voy a comer, pero que también coma otro.
P: ¿Siempre ha estado en Chimbote?
CM: No, estoy aquí 22 años. Yo soy del departamento de Trujillo.
P: ¿Por qué vino a vivir a Chimbote?
CM: Por que, mire, hará como 25 ó 30 años le llamé la atención a mi Patria, porque yo pensaba mandarme mudar a Europa y no venir más; pero mi destino me dijo tú tienes que labrar tu vocación en tu patria. Y no hay necesidad de ser ni un criminal ni un ladrón, ni un traidor a la patria para cumplir una pena. Aquí me tiene mi Dios como si estuviera en El Frontón. No me deja ir ni al sur ni al norte ni a otro sitio. Si voy al sur, dos tres días pero enfermo, si voy al norte, igual. Aquí estoy tranquilo. Y estoy aquí al medio para que todos vean. Que todos me vean. Que me comparen como quieran, así fue Jesucristo vino a la tierra. El vino a humillarse en medio de la humanidad, esa es la misión mía también, me toca humillarme en medio de la humanidad. Que me comparen como quieran, pero yo no soy el llamado a comparar a la humanidad. Que ellos mismos se comparen. Siendo yo un hombre osado, un hombre quien soy yo. Pero yo no soy llamado a insultar a nadie.
P: ¿Cuánto tiempo fue Ud. pescador, señor Moncada?
CM: ¡Yo no he sido pescador! He salido para darme cuenta del movimiento del mar, nada más. Yo soy un hombre… un verdadero hombre artesano. Y para ser un verdaderamente hombre artesano debe conocer Ud. todo movimiento laboral, industrial, judicial, familiar, escolar, para saber cuál es el contenido de los trabajos.
P: ¿De dónde obtiene los materiales para trabajar?
CM: Yo los recojo de la muralla o a veces lo compro de segunda, tercera mano. Yo mismo lo labro y de eso me cae el pan para mis hijos. Y si no tengo plata pa’comprar agua ni agua tengo pa’comprar, ¡sitio pa’vivir!, así sea en costales que yo viva. Yo vivo por el Barrio de Acero. Era una choza allí yo vivo. Pero a mí no me llama la atención eso.
P: ¿Fue a la escuela, Sr. Moncada?
CM: Casualmente de eso es lo que privó mi destino. Desde niño, Dios m dijo: del sitio de acá abajo te levantarás a lo alto. Me echó mi bendición y dijo: tú tendrás una venda en tus vistas, nunca agarrarás un libro; pero sí en tus pestañas tendrá largavistas; en tus oídos tendrás campanas y en tu cerebro tendrás una escritura y en la boca del estómago tendrás un parlante para que así como se te vaya revelando tú lo vayas multiplicando y lo vayas predicando y dándoles ejemplo. Por eso le digo que yo soy dueño de mis formaciones. Dueño de mis ideas. Un hombre independiente.
P: ¿Cuántos hijos tiene, señor Moncada?
CM: Yo tengo cinco. Una no más tengo estudiando en la Universidad de Trujillo; los otros, hasta lo que yo he podido alcanzarles, segundo, tercer año de media. El primer hijo si no pudo, solamente primaria.
P: ¿Estuvo preso alguna vez, señor Moncada?
CM: ¡Como no!
P: ¿Por qué?
CM: Por que me oían hablar del derecho social a mí me metían preso; porque el hombre pa’decir soy hombre no es el cuento de ponerse pantalones; hay que tener cojones y no tener miedo que lo maten, que lo afusilen.
P: ¿Por qué lo metieron preso, concretamente?
CM: ¿Por qué? Por reclamar un derecho, por reclamar mi trabajo. Como eran amigos del dueño del trabajo, las autoridades me metieron preso.
P: ¿En qué gobierno fue eso?
CM: Bueno, eso fue en el tiempo de Odría, o de Prado creo que ha sido. Y todavía me metieron en un cilindro; y allí me bañaron toda la noche y me tiraron palo como ellos quisieron. Pensaban malograrme.
P: ¿Qué es para usted una revolución?
CM: La revolución, la revolución se forma pues de la inteligencia, de la ignorancia y la pobreza. Y la revolución es luchar por lo que nos hace falta; y por las cosas que hagan el bien de todos. La revolución la forjamos nosotros mismos. Para eso vivimos y también para hacer vivir a otros.
P: ¿Quiénes deben hacer la revolución?
CM: Todos estamos llamados a forjarla; porque todos estamos llamados a reclamar nuestro derecho.
P: ¿Quiénes la deben dirigir?
CM: La revolución siempre la encabeza hombres que tienen la mente más clara y esos son los primeros que reclaman sobre el derecho de la humanidad; qué es lo que falta. Dos, tres hombres reclaman el derecho d cientos de millones de hombres. ¿Se da usted cuenta?
P: Señor Moncada, ¿qué opinión tiene de la juventud de hoy?
CM: Yo n estoy de acuerdo con esta juventud. La juventud de ahora de nada vale que tenga media, universidad, cuando son pobres de movimientos sociales. Ahora el muchacho no respeta ni a su padre, ni a su madre ni a una persona mayor ni menor. Ese es el descuido de los malos gobernantes; de que no hay un rigor de crianza, tanto en las escuelas ni en los padres de familia. No ves a mí, como me ha comparado la juventud. Me ha comparado de loco, haciéndome burla, insultándome, entonces yo no tengo confianza con la juventud ni con nadie. Hasta gentes de media, de universidad, cómo me han mirado siendo un hombre quien soy yo. Entonces, yo me hago a un lado. Ya no soy amable de conversar con nadie.
P: Señor Moncada, Ud. dice que el peruano es muy pobre de movimientos sociales, ¿qué es para Ud. un movimiento social?
CM: Un movimiento social es que usted sepa desarrollar una cosa original para tener contenido, y ese es el deber de todos, lo que nos hace falta: en la crianza, en la enseñanza, en el trabajo. Aquí sólo nos llevamos de plagios de formaciones ajenas. Bonito es cuando uno es dueño de sus formaciones, dueño de su distancia y es dueño de sus decretos.
P: ¿Qué deberían hacer los universitarios por una revolución?
CM: Si es universitario, respetarla. Y reclamar un derecho pero con respeto. Porque para reclamar un derecho usted no necesita ni el escándalo, ni bala, nada. Porque nada gana usted agarrando palos, agarrar machete. Con eso no se saca nada.
P: ¿Qué es el imperialismo para Usted, señor Moncada?
CM: El imperialismo, una cosa que tiene muchas complicaciones. De las ideas viene, de las ideas malas. Y ya le digo, EE. UU. es una política al valor de su moneda. Ese es un país, la primera nación, la más explotadora del mundo. Ha sido una nación donde hace 150 años, 200 años comenzaron a levantar la mano sobre el derecho social y de allí se extendió por todo el mundo, pero ahora ellos dicen la moneda valdrá según el valor del progreso de nosotros; entonces, es una de las primeras naciones que aprovecha y basados en eso lo que ellos hacen, vale y lo que otros hacen no vale para ellos.
sábado, 4 de junio de 2011
Brando Briones, el decimista de Zaña y Cayaltí
Hildebrando "Brando" Briones
(Lambayeque, 1943)
Baila negro baila zambo
tu música afroperuana
jaranero de jarana
desde Corbacho a Malambo.
Corre tu sangre caliente
por esas venas de fuego
y tu cuerpo desde luego
vibra por esa corriente
y por que eres descendiente
del mulato del malambo
que fuera así como el mambo
el cautivo de ese son
y al compás de un buen cajón
baila negro baila zambo.
Cimbra tu linda cintura
repica bien tu cadera
con landó o con marinera
sobresale tu negrura
abajo de tu cintura
en donde el cucú es replana
muévelo si tienes ganas
que tu cuerpo desespera
desde Chincha a Yapatera
tu música afroperuana
Eres reina del lindero
criada con el cajón
porque al escuchar el son
sale tu instinto zañero
anda y dile al guitarrero
que me toque hasta mañana
de esta noche tengo ganas
de amanecer jaraneando
aunque me sigan gritando
jaranero de jarana.
Junto con su negritud
entre jóvenes y viejos
linderos, zangos, festejos
sonaron en el Perú
y el negro puso el landú
la negra puso su sango
y su fruto es el zambo
le ha salido bailador
guitarrero y trovador
desde Corbacho a Malambo.
Antonio Silva, el decimista del sur
EL NEGRO SI SE DESPINTA
El negro busca una chola,
la chola buscando un negro.
De verdad que yo me alegro
si una gringa me da bola.
*
Cuando el mundo fue formao
con todos sus elementos
dijo Dios con fundamento:
creceos y multiplicaos
razas, se han entreverao
bajo distinta chabola,
aquí la raza española
se mezcló a la americana
y hoy en la tierra peruana
el negro busca una chola.
*
Se va perdiendo mi raza
hacia otra raza distinta:
el negro sí se despinta,
la negritud se hace escasa.
Lo digo porque en mi casa
un cholo me dice suegro
y en mi familia lo integro
por lo civil y la iglesia,
he visto en forma tan necia
la chola buscando un negro.
*
En el tiempo que he vivido
por las cosas del amor
le va cambiando el color
el negro se ha desteñido.
Si es por culpa de cupido
mi pensar no desintegro
lo afirmo, lo reintegro
¡no interesa la raíz!
si la pareja es feliz
de verdad que yo me alegro.
*
Así voy y así seré
con mi negra he de vivir
aunque me suelen decir
que así no progresaré.
A mi mujer la amaré
y si conmigo se amola
dejaré a mi negra sola
terminaré mi consorcio
y le pediré el divorcio
si una gringa me da bola.
Fernando Barranzuela, el magisterio de la cumanana en Yapatera
FERNANDO BARRANZUELA ZEVALLOS
Importante autor de cumananas y décimas de Yapatera, comunidad afroperuana del norte del país. Ha publicado Historia de Yapatera (Piura: Municipalidad Provincial de Piura, 2007; 175 pp.)
Poema a mis raíces
Soy descendiente de esclavo
yo no lo puedo negar
pero sí, yo no soy vago
se los puedo asegurar
Mi descendencia es bonita
porque nací del amor.
De una pareja negrita
nació su fiel servidor.
En mí no hay mezcla de raza
porque negro puro soy
eEn la calle o en mi casa
soy correcto donde voy
Detesto a los invasores
o a quien insulta mi color
pues yo nací del amor
no de lo que son peores
No me olvido lo que han hecho
ya lo pagarán un día
tengo un dolor en el pecho
y me duelen las rodillas.
Me palpitaba mi pecho
corrí como un pajarillo
porque habían metido preso
a Juan Casulla, mi tío
Mi tía que es su mujer
pues tan pronto se enteró
no quería ni comer
y como loca gritó
Oh bendito Chabaquito
te voy a rezar un credo
para que a mi negro Juancito
no me lo torturen feo
Sin causar ningún delito
mirando al sol boca arriba
meten al cepo a Juancito
¡Oh! Mi Dios ¡Oh! Virgen María!
(pp. 27-28)
Enamoramiento negro
Buenos días pajarito
Yo vengo hablarte de amor
Yo soy tun negro bonito
Escúchame por favor
Pues ya no sigas lavando
toda esa ropa mogosa
Dime negrita hasta cuando
me darás tu rica cosa
No me molestes ocioso
hablando de cosas raras
Negro pantalón mogoso
vete a lavarte la cara
Si sucia esta mi carita
y mogoso el pantalón
lávamelo tu negrita
para alegrar mi corazón
Me vienes a enamorar
con tremenda pobreza
No estoy mal de la cabeza
para poderte aceptar
Pues yo me he fijado en ti
por tu linda cinturita
porque eres la más bonita
palomita cuculí
No hables así por favor
Me estoy sintiendo mareada
Yo ando buscando un amor
pero no así de tu talla
No me mires con tristeza
porque yo no soy un mocho
Tengo mi correa gruesa
y calzo cuarentaiocho
Si fuera cierto negrito
pues yo dejo de lavar
A la prueba me remito
aunque tú me hagas gritar
No grites negra querida
No decías que soy fello
y ahora me haces cosquillas
y me decías que bello
Una blanca me arrochó
porque era un negrito fello
y después que me probó
me decía ya no veo.
(pp. 41-42)